viernes, 29 de febrero de 2008

Un segundo más...

Hacer las cosas bien, que tarea complicada, que tarea dificil de hacer bien, valga o no valga la redundancia... más aún para nosotros los complicados.
Sabemos que hay que hacer, y sin embargo... no... no es momento, o no sé, o no me animo... o quién sabe que más nos inventamos.
Hoy por lo pronto, estuve a punto tres veces en poco rato de hacer algo que sé que no debo, y casi lo hago igual. No me voy a morir por hacerlo, pero sé perfectamente que si quiero llegar a mi "plenitud" (si es que algo así existe), hay cosas que van y cosas que no. Esta no iba, y casi la hago igual... principal razón: nadie podía impedirmelo.
Qué pavada tan grande, como si debería existir alguien que me impida hacer las cosas mal y me lleve por el buen camino... soy independiente para lo que quiero a veces.
Ahora lo importante, ¿qué me frenó?... primero yo mismo, pero más que nada, pensarlo un segundo más.
No hay vuelta, por más locos que nos querramos sentir, por más libres que queramos ser, desestructurados, liberales, "impredecibles"... pensar es bueno (si, es evidente... no descubrí nada, sin embargo, para algunos... los que pensamos mucho, también puede ser malo).
Ahora me siento bien, lo pensé, y fui yo mismo el que eligió lo que se que me va a hacer bien. Se siente lindo....

No debería estar escribiendo esto... Tengo mil cosas por hacer... pero bueno... un segundo más...

lunes, 25 de febrero de 2008

Estupideces inteligentes

Cuarta o quinta vez que empiezo esto, ya borre unas cuantas más... y sigue sin salir, pero sigo sin rendirme. Por alguna razón hay algo que quiero decir y no me doy cuenta que es. El día de hoy me saturó, tanta expectativa puesta en mí, tanto deberías ser así, ahora parece que uno es egoista cuando no hace las cosas como los demás quieren... o siempre fue así, y lo único que cambió es que ahora prefiero no hacer caso?
Demasiadas cosas en mi cabeza, parece que hubiera retrocedido unos meses, y sin embargo estoy bastante tranquilo. A punto de terminar un día más, a un rato de empezar otro... y lo que más me apremia es que hay algo que quiero decir y no me sale. A su vez, las típicas escribir bien, que sea interesante, que a alguien le interese... o que por lo menos me diga eso así no me siento un pelotudo...
Encuentro cosas interesantes, que dejo para después, o para mañana, porque hoy estoy muy cansado, porque este día no da más. Ahora me metí en esto y no se me ocurre como terminarlo. No solo no sé que queria contar, sino tampoco como voy a cerrar este post. Una frase de esas estupidas inteligentes (que son muy inteligentes pero te hacen sentir un estupido por no haberte dado cuenta antes) dice: "Si estás en un callejón sin salida, salí por donde entraste". Y así casi magicamente llegué a lo que quería llegar, a lo que tanto quería expresar.
No, no era tan interesante... sólo que me sentía así, en un callejón sin salida, callejón de mentiras, de banalidades para no fijarme en lo importante. Que pasó? No salí todavía pero hay una luz por delante, y es exactamente y paradójicamente mirando hacia atrás. Volviendo a ser el de antes, haciendo las cosas como a mi me gustaba, como sentía que estaba bien.
No volví a ser el mismo de antes, no soy el mismo intentando retroceder, sin embargo antes estaba más cerca que ahora y no lo sabía... quizás ese era el problema...

El callejon no era sin salida al fin de cuentas...

miércoles, 13 de febrero de 2008

Punto Final

Ponerme un jogging, caminar descalzo, escuchar música, hablar sin preocuparme de que las cosas tengan sentido o no. Leer un libro, escuchar una y otra vez tu canción. Tomar una cerveza fría, escribir todo lo que quiera, tirarme con los ojos cerrados y no sentir más sonido que el del viento... o del el mar. Que sólo iluminen las estrellas. Vivir cada momento como si fuera el último...

Aunque a veces es difícil saber lo lejos que estamos de llegar hoy a donde queremos... Y si todo acabara mañana?

Muy entre comillas

Ahi estas... perdón, es que he estado ocupado. El reloj nunca para y no me ha quedado otra que seguirlo. Debo admitirte que casi me olvido de tu existencia.

Me siento sólo.
No es la primera vez que me pasa, sin embargo es la primer vez que pasa esto, no se si es admitirlo, porque a veces lo admito, pero esta vez quiero quedarme solo. Yo sé que no estoy sólo, es hacer una llamada, mandar un mensaje... lo sé. Sin embargo eso sería evitarlo, callar con voces ajenas la voz de mi conciencia. Probablemente si lo hago, mañana me pase lo mismo.

Sentado contigo, hablando algo perfectamente coherente de forma inentendible, para que no entiendas, ni nadie que pueda escucharme lo haga. No pretendo ser entendido, por más que a veces me hago trampa y digo lo que realmente siento.

Me estás aturdiendo. Dejaría de escribir si no fuera porque odio dejar las cosas por la mitad. No soporto hacerlo, no soporto ser débil, no soporto no poder estar solo contigo.

...

No llegué ni a la mitad de lo que quería, no dije lo que necesitaba, no descargue nada... No te borro voy a borrar igual. No voy a perder contra vos. Logras que me enoje tan fácil. Es simplemente que me digan una incoherencia para que conteste mal, para que me enoje con quien no hizo más mal que decir algo sin pensar en el momento inapropiado.

Igual no te voy a huir tampoco. No de nuevo...