Y tenemos otra chance, u otra prueba, la vida siempre se encarga de ello, si... hasta que las pasemos. Nuevamente volvemos al mismo lugar, con la experiencia de nuestro pasado, de nuestros errores, y porque no nuestros aciertos, para demostrar algo, a uno mismo, a los demás... De que haya valido la pena, de pararnos firmes, de ser quién siempre quisimos.
Hay siempre tres caminos, uno fácil, otro dificil y otro complicado para algunos especiales especialistas. Por algo tienen esos nombres, por algo cuestan, como todo.
Más cerca de lo que creo, de mis sueños, de mis metas.
Más lejos de esa persona que creí ser, que creí que era.
Y tengo los dos caminos, uno sin vuelta atras, la culpa no lo permite. Lamentablemente siempre la podemos embarrar, así que ni aclaro del otro.
Qué tanto quiero ser esa persona?
Qué tanto estoy dispuesto a sacrificar?
Qué tanto aprendí de mi mismo?
Madurez... libertad... paz... y ese miedo, ese poquito de descontrol que me corta todo plan.
Juego un poquito con mis reglas, al fin y al cabo son más movibles de lo que admito.
Le encuentro la vuelta... y sumo un secreto más. De esos que no cuento porque a nadie le importa, es mi vida. De esos que no cuento porque me da verguenza, porque me dejan mal parado.
Todavía no... Casi.
viernes, 24 de octubre de 2008
Casi, espero.
by
croqueta
en
2:59
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario