miércoles, 4 de febrero de 2009

Intento enojado

No sé exactamente qué decir...
En realidad casi nunca lo sé, pero esta vez ni exactamente ni no tanto...
Estoy enojado, triste, capaz indignado, capaz ninguna de las tres. Lo peor es que no se si tengo razón, o si soy yo el problema, sino es todo conmigo...
Me hago mala sangre por cosas que no puedo cambiar, pero que joden. Actitudes, faltas de tacto, que no se si tengo que aceptar por normales o ir contra ellas. Seguro si fuera yo hubiera actuado distinto, pero ya no se si eso quiere decir algo.
A la vez... como siempre, no debería estar acá. No tengo tiempo, y tengo mil cosas más importantes que hacer. Pero esto me gana y eso molesta... mucho.
Típico círculo vicioso choto del que no se sale si uno no se va a dormir y el día siguiente casi por arte de magia es diferente. Lo positivo es que no todo es malo, y ya casi me molesta haber escrito algo tan tonto, lo borraría pero busco ser lo más honesto posible.
Pienso todavía en cosas buenas, planeo, invento, pero no lo que debería estar planeando, ni lo que debería estar inventando.
En pocas palabras el tiempo pasa, las cosas cambian, todas, sin excepción. Muchas mejoran, pero no todas, y por más que sean la mayoría mejoras (o no tanto) las que no se encargan de amargarnos, o yo estoy suceptible.
Ya se me fueron hasta las ganas...
Mañana sigo...
Creo.

No hay comentarios: