En uno de esos momentos claves, donde uno cuestiona su existencia entera, sus bases, valores (o falta de...), una gran personita me dijo "la vida es decidir". No podría haber dicho nada mejor.
La verdad es que estoy raro, porque no me acepto a mi mismo. De nuevo.
Como buen acelerado, estoy ante un dilema, que a cualquiera le parecería normal, a mi me parece una elección de vida.
Gente que te enseña con el ejemplo. Que admiras todo lo que hace, dice, como se comporta. Gente sin maldad, y me estoy quedando corto. Gente que uno quiere imitar.
Hay decisiones que uno toma, y son realmente de mierda. Sumale a que el hombre puede tropezar con las mismas piedras, casi que las veces que quiera. Nada alentador.
Miedo, idiotez, quién sabe en realidad que... quién sabe en realidad si hay razones.
Y creo que lo clave es que hacemos después. Ahí es cuando nos definimos.
Mi definición no es muy buena, la vuelvo a cagar. Debería levantarme? o resignarme?
Limpiar mi conciencia? Tener conciencia? Decir la verdad a toda costa?
A veces me gustaría ser como ellos, pero creo que soy de los otros.
1 comentario:
Ser quien uno quiere ser sólo depende de uno mismo. Es cuestión de tener el horizonte claro y meterle huevo. Sólo depende de ti.
La vida suele darnos lecciones duras, de esas que nos gustaría no haber vivido. Las piedras siempre van a estar en el camino, hay que saber cómo saltarlas para no tropezar, y es en el momento que las ves cuando miras hacia atrás y se define si la lección fue aprendida o no.
Todo depende de la voluntad para aprender la lección y el deseo de no volver a tropezar.
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