Y llegó un momento que me cansé. Muchas veces dije lo mismo, pero en cierta forma espero que esta vez sea verdad... Ya no quiero ser así.
No quiero ser mis traumas, no quiero ser mis errores.
Lloré mucho, me sentí lo peor, sentí que no merecía nada, a veces todavía lo pienso.
Recibí golpes, dolieron. Quedaron marcas... pero se van y deja de doler.
Si, capaz es fantasioso, pero quiero madurar. Ya. Quiero ser responsable de mi mismo y dejar de tener excusas. Siento que tengo que hacerlo, que ya es momento.
No quiero joder a más nadie, quiero quererme y dejar de recaer con la excusa de que lo necesito. En parte si lo necesito, pero también necesito no necesitarlo.
Estoy dejando pasar mi vida, regalando lo mejor, y ya fue suficiente. Tengo la suerte de estar enamorado, de que me amen, y vivo llorando. En cierta forma un día empecé a llorar mucho y nunca supe parar.
A diferencia de otras veces, empecé hace un rato, sacándolo, y dejandote ir. Te amo de una forma que nunca crei posible. Sos mi luz, prendés mi sonrisa. Pero no puedo lastimarte más. No puedo cargarte. No puedo cargarnos más. Quiero que disfrutes cuando estas conmigo, ser tu risa, no tu llanto.
Voy a volver a serlo, pronto.
Clic
jueves, 18 de febrero de 2010
Crónica de ese día...
by
croqueta
en
12:58
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario