Intente escribir, salió algo largo y feo la verdad, tanto que hasta se me borró solo. Y existen pocas casualidades, si las hay.
Odio quejarme, porque en realidad no son quejas. Me molesta no saber donde estoy parado, pero no me quejo, no me parece una actitud sana.
Dejar salir las cosas sin pensar se siente liberador, pero no siempre esta bueno, menos cuando uno esta consciente del poco sentido que llegan a tener las cosas.
La verdad sin decoraciones, es primero que me molesta que cada vez que uno va a decir la verdad tenga que avisar, es raro, como si no fuera lo normal, y la gente se tuviera que preparar para eso, pero bueno, otro día intento cambiar el mundo.
Voy de nuevo, la verdad es que presiento estar en el mismo lugar que antes, yendo en la misma dirección, y que todo se va a repetir, sólo que no estoy seguro. Mi instinto falla poco, pero falla, y no sé si seguirlo. Por lo que estoy en el mismo lugar, pero si ahora me equivoco va a ser peor, porque ya debería haber aprendido. Lo cual me lleva a pensar en si es cierto que debería haber aprendido, o si lo supongo porque me exijo mucho, o sí solo estoy fallado, pero de eso estoy seguro, o no tanto y me estoy exijiendo de nuevo.
Odio rendirme, de las pocas cosas que odio, al igual que decir la palabra odio, pero bueno, costumbres modernas.
Respiro profundo y cuento hasta 3.
Uno...
jueves, 16 de octubre de 2008
Blanco
by
croqueta
en
1:49
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1 comentario:
odio, odio, odio...
¿Cuándo fue la última vez que sonreiste sin preguntarte por qué? ¿Cuándo fue el mejor día de tu vida? ¿Cuándo vamos a empezar a vivir, simplemente vivir?
Yo comencé a vivir el día en que vi aquella sonrisa sincera y me la adueñé toda para mí. Quizás deberías encontrar la tuya y sólo dejarte ser...
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